Los programas de
se almacenan en archivos con extensión r (¿como cabría esperar?
).
Estos archivos contienen una o más funciones, una o más instrucciones de R, o ambos. Si se incluyen funciones, estas deben colocarse preferentemente en la parte superior, ya que si el intérprete de R encuentra una llamada a una función indefinida, marcará un error. Cada función debe comenzar con un encabezado con la siguiente estructura:
nombreFuncion <- function(par1,par2,par3)
Las instrucciones de la función deben estar encerradas entre llaves { y }.
Como un primer ejemplo, crearemos el famoso programa ¡Hola, mundo! en R. Para ello, abriremos el editor de código que está integrado en R haciendo clic en el menú Archivo y luego en la opción Nuevo script.
En la ventana del editor, teclearemos lo siguiente:
# Este es un comentario fuera de la primera función
hola <- function() {
# Este es un comentario dentro de la función
cat("¡Hola, mundo!\n")
}
Ahora salvaremos nuestro programa con el nombre holaMundo.r (en realidad la mayúscula intermedia no es relevante, porque es un nombre de MS-DOS, pero lo escribo por costumbre, ya que con ese estilo nombro a las variables en mis programas).
Después de salvarlo, volvamos a la consola de R y carguemos nuestro programa a la memoria de trabajo, mediante el comando:
> source("C:\Ruta\holaMundo.r")
Si tecleamos ahora en el prompt
> hola()
llamaremos a la función hola(), que recién definimos al cargar a la memoria holaMundo.r, y entonces nos mostrará el siguiente resultado:
¡Hola, mundo!
>
Si tuviéramos una línea de texto muy larga y quisiéramos partirla en dos, entonces podríamos cambiar la línea cat(”… como sigue:
...
cat("¡Hola, \nmundo!\n")
...
Guardamos el programa y si lo llamamos desde la línea de comandos, obtendremos:
¡Hola,
mundo!
>
Con esto tenemos realizado nuestro primer programa en R.
































Abril 27, 2008 a las 3:42 am
Muchas gracias.
Me estoy asomando a la programación en R. y estas cosas ayudan bastante.
Jaume.