Antes de presentar esta entrada, le ofrezco mis más amplias disculpas a Malbicho por haber mantenido este artículo tanto tiempo en el horno (que no en el congelador). Desde que me la envió me encantó la idea; pero por falta de una mejor organización de tiempo no había podido colocarla. Espero vengan varias aportaciones más de Malbicho a esta bitácora.
Esta entrada es una aportación de Malbicho, espero la disfruten.
Cuidándose muy bien de no definirse como feminista (debido a la mala interpretación que todavía se le da a este término), la mujer que nos presenta la publicidad actual muestra una figura un poco más moderna, más independiente, más autosuficiente y con mayor control sobre sus propias circunstancias que en épocas anteriores.
Aunque todavía está presente la mujer-objeto que encarna (o condiciona) las fantasías masculinas, ya sea mediante el humor o mediante los estereotipos habituales, y todavía se encuentran los clichés y lugares comunes de siempre (la que anhela primordialmente ser esposa, la superficial al estilo totalmente palacio, la seductora, la desnudez femenina fortuita, etc.), la publicidad intenta llegar al nuevo mercado que son las mujeres profesionistas, emprendedoras, con mejor nivel adquisitivo, con mayor preparación, además de que tienen un nuevo enfoque en el rol social que quieren desempeñar. Para esto manejan la imagen de una mujer exitosa, saludable, socialmente adaptable y aparentemente emancipada; aparentemente porque esta mujer que la publicidad maneja como modelo aspiracional, está presa de las tendencias en la moda, de la apariencia física, del estatus y de cubrir todas las expectativas que se tienen sobre ella: triunfos profesionales, logros académicos, físico sin descuidar, solvencia económica, roles de esposa y madre perfectas, satisfacción sexual, equilibrio emocional y espiritual: la supermujer.
Ya sea por medio de un mensaje de superación, que busca engrandecer los valores “femeninos” tradicionales: fortaleza, generosidad, calidez, empatía o algunos más de aspecto emocional, o bien, mediante nuevos adjetivos que buscan ligarse a la imagen femenina: autonomía, astucia, audacia, decisión y calificativos similares, la publicidad busca ponerse al paso de la transformación social.
Aunque pocas son las propuestas con un mensaje honesto o, por lo menos congruente, que utilice nuevos cánones de belleza que buscan ser más incluyentes con respecto al tipo étnico, complexión física y edad, o que libere a la mujer del rol impuesto que ha jugado siempre; por el contrario, se cae en excesos que no sólo confunden los avances logrados, sino que de paso también son denostativos del papel que el hombre tiene en la escena social.
A este tipo pertenece el comercial de la galleta Tentaciones de Gamesa, que no sólo ridiculiza al mexicano identificándolo con estereotipos como el charro,
el oficinista descuidado en su físico, el norteño machista o el futbolista sin condición física, sino que también lo descalifica como un padre inconsciente y compañero sentimental indiferente; además presenta a la mujer como un producto, definiéndola como una persona egoísta, hedonista e indolente, presentando estas características como sus mayores atributos.
Este tipo de publicidad erróneamente intenta reivindicar a la mujer, al más puro estilo “hembrista”, enfocándose en la supremacía de un género sobre el otro, avivando la guerra de los sexos cual canción de la D´alessio o de Paquita la del Barrio, o de libros como El Manual de la Perfecta Cabrona. Nada más equívoco. La equidad de género no es asunto exclusivo de las mujeres, tampoco son sus únicas beneficiarias, en la medida que todos contribuyamos a que la injusta diferencia entre los derechos humanos, laborales, económicos y sociales entre ambos sexos se anule, la humanidad será la que gane.


































Junio 29, 2009 a las 1:38 pm
gracias elProf, ya hasta se me había olvidado que había dicho -je-
(órales!!, hasta categoría y etiqueta tengo en tu blog)
gracias!!
Junio 29, 2009 a las 3:25 pm
Hola, Malbicho:
:$ qué pena contigo… pero ahí está, por fin, completito
Gracias por esta colaboración.
¡Ah, claro! Así los lectores te encuentran más fácilmente
. No hay de qué.
Saludos
Junio 29, 2009 a las 10:02 pm
Es una perfecta idiotez esa publicidad, si me permiten el comentario. La equidad de género no es eso (a mi también me dan tantita fiaca las feministas). Lejos de mejorar la imagen de la mujer, tradicionalmente explotada, creo que la empeoran. Y eso que no han visto, la mariguanada de concurso de Televisa “Mujeres con valor” o una cosa parecida. Puagh
Felicidades Malbicho
Junio 30, 2009 a las 11:35 am
Hola, Marichuy:
Antes que otra cosa, muchas gracias por tu comentario, aunque no es para el sitio ni para mí, sino desde luego para Malbicho y su interesante artículo; pero se agradece
Concuerdo contigo y con Malbicho en cuanto a que el feminismo extremo (no sé si efectivamente haya algún otro) termina cometiendo los mismos abusos que dice condenar, sólo que en sentido inverso. Esto me parece un tremendo error, porque no veo qué virtud pueda haber en dejar de ser víctima sólo para convertirse en perpetrador.
Sobre lo de “mujeres con valor” (más bien, les vale), aun dejando de lado mi natural falta de entusiasmo por uno de los más activos perpetuadores de la idiotez de la caja esa, también concuerdo contigo y he de decir que la campañita y el programa ese APESTAN. Son de lo más lamentable y ridículo que ha hecho televisa, y mira que las taranovelas y el fut ponen siempre su mejor esfuerzo.
Le guardo particular animadversión a un promocional en donde una señora de tez morena y apariencia física común, elegida a propósito con esas características para representar a las mujeres de clase media baja, decía una barrabasada similar a:
…
…
…
(los puntos suspensivos son porque estoy respirando y contando lento para no decirle al estulto pseudoescritor que tuvo a bien endilgarnos semejante declaración un par de palabrotas)
Ay, señora (la del promocional): por favor sea tan amable de decirle a los realizadores que no la pongan a hacer semejantes papelones en televisión abierta y en horario triple A. No debería ser necesario hacer esta aclaración, pero ya que nos pusieron en tal situación:
Se les llama AMAS de casa porque son las dueñas, señoras, cabezas, superioras, patronas, propietarias o principales de la casa; y bajo ningún concepto se refiere a que amen a su casa. ¡Hay que abrir un diccionario por una vez en su vida, carmaba! En fin…
Gracias otra vez Marichuy y vuelve cuando gustes
Junio 29, 2009 a las 11:56 pm
Por desgracia, incluso las mujeres, la mayoría, apoyan esta visión que tu señalas como retrograda y hasta humillante para ambos sexos…
Junio 30, 2009 a las 11:43 am
Hola, Talamentes:
Gracias por tu comentario, aunque como ya le mencioné a Marichuy más arriba, yo soy sólo el hostelero
No sé si sea la mayoría quienes apoyan tal visión, aunque es posible. Sin embargo me gustaría ver que cada vez haya más gente pensante y crítica que, no sólo en este tema, sino en todos los ámbitos de su vida, se dé tiempo de reflexionar y examinar con detenimiento los cómos y los por qués de las cosas. Entonces podremos mejorar todos, como bien señala Malbicho.
Gracias otra vez por tu comentario y vuelve pronto.
Junio 30, 2009 a las 11:49 am
Malbicho:
Pues nada más para ratificar que comparto tu visión de que esa actitud de andar viendo quién le pone primero el pie encima al otro no puede guiar a una mejora duradera de las relaciones interpersonales y del entorno.
Oye, ahorita que nadie se entera, déjame decirte que tienes lectoras muuuuy interesantes. A ver cuándo me mandas otro artículo para que llegue más gente como tus seguidoras hasta acá
No me ha llegado lo del mundial de sudáfrica, ¿eh? Si no, luego no acabo de maquilarlo… o como dijo la tortuga: y si sigues hablando mal de mí, no voy
Junio 30, 2009 a las 12:53 pm
@marichuy
mi querida marichuy, las feministas les damos fiaca a la gran mayoría, pero es en gran parte por el malentendido concepto que se le da al feminismo, que se entiende todavía como si fuera el machismo pero a la inversa: la supremacía del género femenino sobre su “antagonista”, nada más erróneo, el feminismo es una ideología que principalmente busca reducir las inequidades injustas entre personas de ambos sexos, ya sea a favor o en contra de la mujer (también el hombre tiene un rol muy impuesto que lo limita y lo sojuzga); la otra parte te concede la razón, hay feministas recalcitrantes que parecen boicotear la causa con sus excesos, pero en todo movimiento hay “ultras” -je-, habrá que saber distinguir el mensaje medular de los extremos
gracias por tu comentario, un abrazo fuerte amiga
@elProf
sí hay varios tipos de feminismo, pero quizá las principales corrientes sean dos: el feminismo de igualdad y el feminismo de diferencia, en lo que todos coinciden es en la reivindicación de los derechos de la mujer frente a la sociedad, que innegablemente se han lesionado a través de la historia (lo cual no significa de ninguna manera obtener la supremacía sobre el hombre, y cuando se habla de igualdad, se refiere a los aspectos sociales, jurídicos, legales, etc., no a los biológicos, por supuesto)
lamentablemente, entre posiciones “hembristas” y matriarcales, se confunde mucho el objetivo, a lo que se agrega esa sensiblería ramplona de “mujeres, ay mujeres tan divinas…” en la que participan también las mismas mujeres con esa actitud que criticas (ojo, no tengo nada en contra de la mujer que elige dedicarse en exclusiva a su familia, está bien que se revalorice esa labor, pero al igual que a ti, me molesta el tono cursilón y el manejo retrógrada y conservador que se le da)
sobre mis lectoras, fórmate en la fila -je-, que los admiradores de marichuy llegan desde bien temprano =)
@Talamentes
tristemente así es, un análisis superficial hace ver que la solución es obtener el control y conseguir el poder, las pocas mujeres que se deciden a romper la inercia social, lo hacen tomando el primer camino que parece presentárseles: el de la competitividad entre géneros
para ejemplificarlo en la cultura popular, todavía hay quien asegura que las canciones de la d´alessio son himnos para las mujeres, cuando sólo son berridos a favor de la guerra de los sexos
gracias por tu comentario
=)
Agosto 4, 2009 a las 8:46 pm
Bueno, esa publicidad tan estupida e hipócrita pero son digna de la tv que tenemos(además que anuncio en realidad anuncia lo que vende) hablando de mujeres “exitosas” que se la pasan de “shopinn”, pero, ¿dónde está la pobre mujer que se truena los dedos llena de deudas o como alimentar a los hijos? ¿la que sufre discriminación incluyendo a las modelos que pasan por “mercancía” entre mafias y “y medios liberales”?
claro, ante los ojos de algunos ya se liberaron de la pobreza e ignorancia,etc.
Nos dan una idea distorcinada de lo que es el éxito, aún lo desconozco, claro estoy “pollo” todavía ja-ja
saludos
Agosto 23, 2009 a las 10:34 am
todos estamos “pollos” -je-, todos nos asomamos por primera vez a algún tema o por primera vez lo vemos de una forma distinta a la que nos enseñaron, coincido contigo, el éxito es uno de los conceptos más distorsionados en nuestra sociedad actual
Agosto 25, 2009 a las 12:26 am
Hola a tod@s!
Descubrí este blog ya que actualmente realizo una investigación sobre la “emancipación de la mujer mexicana.” Creo que lo que más llamó mi atención sobre este blog es la percepción errónea que existe en México entorno al feminismo pues tengo la impresión de que todos los feminismos son vistos como radicales a pesar de existir muchos que no lo son.
Es verdad que existen muchos tipos diferentes de feminismos y que éstos se derivan del feminismo inglés y el francés. Siendo el primero el feminismo de la igualdad o liberal (Harriet Taylor Mill fue exponente principal en el siglo XIX al igual que las sufragistas anglosajonas y una de las mayores representantes contemporáneas fue Betty Friedan. Sus ideas están plasmadas en el libro “The feminine mystique” años después la inclinación de Friedan cambió y optó por un feminismo más inclinado hacia el humanismo) que predicó que las mujeres pueden y deben ser iguales a los varones y el feminismo de la diferencia que en palabras muy generales y vagas defiende la emancipación de la mujer, al mismo tiempo que exalta la femineidad y establece que aunque la igualdad de sexos no exista, no necesariamente simboliza algo malo para la mujer (Simone de Beauvoir es una de las figuras más importantes dentro de esta rama, vale la pena consultar a Julia Kristeva, Luce Irigaray y Cixous).
En fin lo más importante que hay que resaltar es que en México la visión denigrante del feminismo surgió como una medida política para evitar que las mexicanas formaran parte del ámbito político, económico y social del país; más específico a la mujer en México se le quería relegada en el hogar para evitar que votara por los partidos conservadores. En el periodo post revolucionario la mujer era concebida como un ser apegado a la religión que siempre estaría a favor del gobierno conservador, como lo fue el de Porfirio Díaz, de ahí (y obvio por otras razones) que no se le permitiera votar hasta 1953. Para todas aquellas mujeres “modernas y liberadas” valdría la pena que investigaran por qué se instituyó el 10 de mayo como día de la madre. Les aseguro que menos gente lo celebraría. Hay libros excelentes sobre el feminismo en México que pueden explicar con más detalle el punto que hago, entre ellos está uno de Rubí de María Gómez titulado “El sentido de sí.” Desafortunadamente la visión negativa del feminismo ha perdurado y muchas mujeres dicen no ser feministas a pesar de serlo. Uno de los feminismos modernos estipula que la mujer es feminista siempre y cuando haga lo que su voluntad desee, llámese ama de casa o profesionista. Así que las mujeres que siguen sus metas y viven sus vidas de acuerdo a su propia elección, convendría que no juzgaran tan duro al feminismo.
También val la pena darle crédito a las feminstas ya que sin su labor el “acoso sexual” sería anatema al igual que muchas otras cosas como el “feminicidio” o las luchas para que la mujer obtenga más beneficios. Hay que estar bien informados antes de tomar cualquier tipo de decisión y no argumentar basados en mera opinón.
La pregunta que a mi me gustaría hacer es ¿qué se entiende por conciencia crítica? ¿Posee la mujer mexicana una conciencia crítica? ¿Por qué sí o por qué no?
Un saludo a tod@s!
Agosto 26, 2009 a las 12:43 am
hola Verónica, me da mucho gusto encontrar un comentario como el tuyo, coincido por completo contigo (espero se haya entendido así); te agradezco especialmente lo hayas puesto tan claro, tendremos que explicar las veces que sea necesario cómo y por qué el feminismo ha contribuido a lograr los avances con que nos beneficiamos las mujeres en la actualidad
y desarrollar una conciencia crítica es una de las deficiencias que tenemos, no sólo las mujeres, la misma sociedad, pero lógicamente nosotras somos las que más condicionadas estamos, por lo mismo es necesario desarrollarla para poder cuestionar los mensajes, tradiciones y características del entorno en que estamos y lograr transformarlo… tristemente creo que la respuesta a tu pregunta de si la mujer mexicana tiene una conciencia crítica no es positiva, es notorio en la manera en que no alcanzamos una emancipación real de los atavismos sociales, ni logramos todavía una participación plena en la sociedad ni una equidad en todos los ámbitos de la misma, con el agravamiento que la marginación tiene implícita; responder a un “por qué no” es difícil pues las circunstancias son muy amplias: el rezago educativo y económico, las tradiciones, usos y costumbres, las limitaciones del condicionamiento social, y tantas otrs razones relacionadas y entremezcladas con las anteriores… además de un adocenamiento mediático difícil de soslayar
me voy a permitir retomar tu comentario y tu cuestionamiento en mi blog (elfanzinedemalbicho.blogspot.com), me parece importante de compartir, ojalá nos regales más comentarios aquí o allá
saludos atentos
Agosto 26, 2009 a las 8:53 am
hola Violeta, elProf:
me permití retomar el comentario de Violeta en mi blog (http://elfanzinedemalbicho.blogspot.com/2009/08/continuando-la-conversacion-sobre-la.html#comments) para hacer extensivos sus cuestionamientos con mis visitantes y continuar la conversación sobre el tema
saludos cordiales
Agosto 26, 2009 a las 10:47 am
Violeta:
Muchas gracias por tu comentario. Antes que otra cosa, me permito insistir en que el artículo es una destacable contribución que Malbicho tuvo a bien compartir con todos en esta bitácora, lo cual le agradezco mucho porque ha hecho llegar comentarios muy interesantes, como el tuyo.
Ahora, refiriéndome a un par de puntos que anotas:
1. En cuanto a que
te diré que aunque disto mucho de ser especialista en el tema (me interesan las ciencias sociales, pero soy matemático), me resisto a pensar que una mujer feminista votaría por un partido conservador, si son estos los promotores de la perpetuación de la visión arcáica que establece que la mujer es una simple incubadora sin capacidad de raciocinio y sin derecho a decidir qué tipo de vida quiere y bajo qué circunstancias. Todo esto es una visión aberrante, según me parece, por eso insisto en mi incredulidad sobre que las mujeres “quisieran votar por partidos conservadores” y por ello se les coartara el derecho al voto; pero me gustaría leer comentarios al respecto de las especialistas (por lo menos, mucho más que yo) como Malbicho y Marichuy, que aunque diga que las feministas le dan fiaca, me queda claro que es una mujer muy inteligente y mucho podría decirnos sobre este tema.
2. Sobre tu pregunta de que si “la mujer mexicana posee conciencia crítica”… es difícil generalizar, y prefiero no hacerlo; pero mi apreciación es que, por desgracia, en general no la hay.
Ahora, hay que aclarar que esto no es privativo de un género o de otro, tampoco es exclusivo de algún grupo de edad. Me da la impresión de que es una situación generalizada en la población mexicana que cada vez exista menos capacidad crítica con respecto a temas como este o como otros.
En la actualidad todo es desechable, rápido, sin complicaciones y fácil de digerir, ya sea que estemos hablando de música, programas televisivos, literatura, política o educación, seguidos de un largo etcétera. Esto favorece que la gente no necesite esforzarse por casi nada y que rehuya las complicaciones: “¿se necesita pensar? Entonces no me gusta”.
En mi ámbito de desempeño como profesor, me resulta pavoroso enterarme de la cantidad de alumnos (y alumnas) que eligen su carrera teniendo la premisa “que no lleve matemáticas” como primer criterio de discriminación.
Esto no es más que la manifestación de un sistema que favorece la cultura de “que todo sea fácil” pero llevada al abuso de que además sea insulso, simplón, predecible y por tanto falto de interés.
Me parece que debemos tomar nota de esto y hacer algo por que la situación cambie en nuestro entorno, porque las consecuencias de que así estén las cosas son graves: no existe participación ni compromiso ciudadano, no se exige que los servidores públicos cumplan con sus obligaciones, no se les hace pagar por sus errores y nos pueden decir tan tranquilos que la crisis actual “es mundial”… ¿o sea que ellos no tuvieron nada qué ver? ¿pues no qué votando por ellos “ya la habíamos hecho”? ¿no que la crisis de EEUU sería para México como “un catarrito”?
Todo esto lo pueden hacer porque saben que la gente está domesticada (perdón por la palabra, pero así es) para no pensar, no criticar, no actuar. ¿Así queremos seguir, o mejor nos ponemos a trabajar en serio desde nuestro ámbito de responsabilidad y creamos una sociedad crítica?
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Malbicho:
Tú permítete lo que se te dé tu gana: llevarte el comentario para tu bitácora, traerte algunos de allá, escribir un artículo allá ligando acá, comentar acá ligando allá, escribir otro artículo de este lado, en fin. Sabes que eres siempre bienvenida y nada de lo que hagas lo entenderé nunca como un abuso.
Sale, ahí debes un mokachino por tanto apapacho (jaja)
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Saludos a todas y todos.
Agosto 26, 2009 a las 11:46 am
Prof, creo que Violeta no se refería sólo a las mujeres feministas, sino a todas las que tuvieran acceso a participar en la democracia votando, y que dada la imagen estereotipada que se tenía -y se tiene- de ellas, se asumió generalizadamente que se inclinarían por propuestas conservadoras (en la actualidad, todavía no se supera esta óptica, se sigue pensando que las mujeres son las que más resistencia oponen a los cambios sociales, que son más moralinas y que su emotividad dicta las decisiones que toman… o incluso sus hormonas, todavía es común escuchar que estamos “en nuestros días”, todavía hay quien justifica que una mujer no participe en funciones de gobierno o liderazgo por que sus períodos menstruales la hacen inestable emocionalmente, y por lo mismo, incapacitada para tomar decisiones trascendentes)
mil gracias por el espacio y por todas tus atenciones
un abrazo sabor moka!