Por fin

¡Que sirvan el champagne!

¡Que sirvan el champagne!

Así es. Por fin después de un buen rato invertido en ello, ya me pueden llamar Maestro.

Hay varias personas a quienes tengo mucho que agradecer; pero eso ya lo he hecho o lo haré de manera personal.

Por ahora solamente quiero compartir esto con mis lectores. ¡Salud! y gracias por leer las necedades que pongo muy de vez en cuando.

Referencias:
La imagen me la prestaron acá, ¡qué amables!

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Comenzó el semestre 2 – 2009

Hoy, lunes 10 de agosto de 2009, dimos comienzo a las actividades universitarias correspondientes al segundo semestre de 2009.

A mis alumnos que se tomaron la molestia de visitar la página, les envío un caluroso (o más bien lluvioso, por el día) saludo. Espero que les resulte interesante la bitácora y que se den una vuelta de vez en cuando, siempre que no haya mucha tarea que resolver de estadística.

Todos los comentarios son bienvenidos, y bienvenidos sean al nuevo semestre.

Bonafont, el agua pesada

Bonafont

Bonafont

Hace tiempo ya que los anuncios de Bonafont se refieren a esta marca de agua embotellada mediante el slogan “el agua ligera”; pero no había caído en la cuenta de lo chocante del lema este hasta hace poco cuando vi uno de estos anuncios.

En la publicidad en cuestión se puede ver a una chica, con una delgadez rayana en lo mórbido, que corre por un camino entre los árboles de un parque. Esta muchacha es rebasada en su carrera por otra joven, tanto o más delgada que ella, quien lleva en una mano una botella del agua esta, a la cual da un sorbo al tiempo que pasa junto a la primera corredora.

Ambas muchachas se acercan a un charco que impide su paso, ante el cual la primera interrumpe su carrera para no ensuciar su calzado; pero la otra, ¡oh, sorpresa! pasa por él caminando sobre el agua en un truco digno de usarse para fundar religiones enajenando incautos.

El audio del anuncio comercial nos machaca que Bonafont es “el agua ligera”, como dando a entender que por beberla, la segunda mozuela es capaz de caminar sobre los charcos sin mojarse.

Es mi impresión que los publicistas que idearon este mensaje no tienen mucha idea sobre física o química, entre otras cosas, por los siguientes motivos:

  1. Cierto es que uno de los componentes químicos del agua es hidrógeno, el cual es más ligero que el aire, por lo cual si se inflara un globo con dicho gas, este sí se elevaría; pero la chica en cuestión no es globo, hasta donde alcanzamos a ver, así que difícilmente se elevaría con tal gracia sobre un charco o cualquier otra cosa simplemente por tomar un trago de agua, la cual, aunque tenga hidrógeno, no lo contiene en forma libre, sino en una combinación química que no lo liberará al ser ingerido
  2. El efecto por el cual algunos organismos pueden caminar sobre el agua se denomina tensión superficial, y dadas las característias físicas del agua, tales organismos son insectos… bueno, la muchacha está un poco demasiado delgada; pero tanto como insecto…
  3. Su lema de “el agua ligera” suena muy chocante porque cualquiera que sea la condición física del agua, su masa molecular será siempre la misma: 18.0157 g/mol. Esto en tanto nos refiramos al agua que está compuesta por un átomo de hidrógeno y dos de oxígeno (gracias Ric) un átomo de oxígeno y dos de hidrógeno. ¿Es que acaso Bonafont se dice ser agua ligera para indicar que no es pesada? Porque en realidad existe el agua pesada, que es aquella compuesta por dos átomos de oxígeno y un átomo de deuterio (átomo de hidrógeno con un neutrón adicional). Pero esta “agua” no es ingerible por el ser humano ni por asomo, así que no parece tener mucho sentido decir que el agüita tal es ligera, porque no es pesada, porque entonces TODAS las aguas embotelladas, de cualquier marca son ligeras, puesto que no son agua pesada

¿Qué podemos decir de los publicistas de Bonafont? ¿Que venden verdades a medias, cuando no mentiras abiertas? ¿Que dicen verdades de perogrullo para hacer creer que su producto es superior? ¿Que fantasean sin recato para jugar con la aspiración del potencial consumidor (en este caso señoritas empecinadas en pesar menos que lo médicamente recomendable)? Pues yo pienso que podemos decir todo eso y más, y este anuncio comercial es solamente una pequeña muestra de la forma en que algunos productores de mercancías y sus publicistas tratan de allegarse de cuanto consumidor sea posible, así sea mintiendo y jugando con la escasa preparación de sus blancos de venta.

Por todo lo anteriormente reflexionado, el anuncio comercial en cuestión se ha ganado la nada apetecible presea de:

El Anuncio Idiota de Hoy para: Bonafont, el agua pesada

El Anuncio Idiota de Hoy para: Bonafont, el agua pesada

Referencias:

El anuncio idiota de hoy

Como ya he mencionado en un par de entradas más, la publicidad actualmente (según se puede deducir con un poco de esfuerzo) tiene la finalidad de vender tanto como sea posible, a como dé lugar; lo cual implica en varias ocasiones que se juegue con las aspiraciones del público y se le induzca a comprar algo que no necesita (o al menos no con la intensidad que se le imbuye en el anuncio) haciéndole creer que por ello será más guapo, más popular, mejor, estará más en onda o más in, será más inteligente o formará parte del grupo selecto de compradores del producto en cuestión.

Ejemplos sobran, pero en entradas posteriores nos ocuparemos de dar algunos ejemplos de publicidad de este tipo (no digo engañosa, para no redundar) otorgándoles el (nada envidiable) premio del “Anuncio Idiota de Hoy”.